Una mañana de octubre te levantas con 15 grados en la calle y el salón algo frío. Encender toda la calefacción parece excesivo, pero quedarse con la manta puesta hasta mediodía tampoco resulta muy práctico. Entonces recuerdas que el mando del aire acondicionado tiene un símbolo con forma de sol.
Ese botón activa la bomba de calor, una función que muchas viviendas tienen instalada desde hace años y solo utilizan durante el verano. En otoño puede convertirse en una forma rápida y eficiente de templar una estancia, especialmente cuando las temperaturas todavía son moderadas y no compensa poner en marcha un sistema de calefacción para toda la casa.
Su presencia está creciendo. El informe de mercado de la Asociación de Fabricantes de Equipos de Climatización, AFEC, señala que el sector español de aerotermia, bombas de calor, climatización y ventilación creció un 11,4 % en 2025. Los equipos destinados a producir frío, calor y agua caliente avanzaron un 6,5 %.
El interés tiene sentido, pero conviene evitar dos extremos: pensar que cualquier aire acondicionado calentará una vivienda entera por muy poco dinero o asumir que la bomba de calor solo sirve cuando fuera hace buen tiempo. Ninguna de las dos ideas es del todo cierta.
Cómo consigue calentar sin una resistencia eléctrica
Una bomba de calor no produce todo el calor directamente a partir de la electricidad que consume. Lo que hace es trasladar energía térmica desde un lugar a otro mediante un circuito refrigerante.
En modo calefacción, el equipo capta calor del aire exterior y lo lleva al interior. Puede parecer extraño cuando fuera hace frío, pero incluso el aire a baja temperatura contiene energía aprovechable. El compresor y el refrigerante permiten elevar su temperatura antes de cederla dentro de la vivienda.
Este funcionamiento explica por qué no debe confundirse con un radiador eléctrico o un calefactor. Una resistencia transforma aproximadamente cada kilovatio hora de electricidad en un kilovatio hora de calor. Una bomba de calor eficiente puede proporcionar cuatro kilovatios hora de energía térmica, o incluso más, por cada kilovatio hora eléctrico consumido, según los análisis publicados por OCU en 2026.
Hay dos sistemas habituales. La bomba de calor aire-aire es la que incorporan muchos aparatos de aire acondicionado: recoge energía del exterior y expulsa aire caliente dentro de la habitación. La bomba aire-agua, conocida habitualmente como aerotermia, transfiere ese calor a un circuito de agua conectado al suelo radiante, a radiadores de baja temperatura o al sistema de agua caliente sanitaria.
No necesitan la misma instalación ni responden al mismo tipo de uso. Un split aire-aire puede calentar una estancia en pocos minutos. La aerotermia requiere una inversión bastante mayor, pero está pensada para climatizar la vivienda de forma más completa y, según la instalación, producir también agua caliente.
Para comparar equipos hay que mirar el SCOP de la etiqueta energética. Este índice relaciona el calor generado durante una temporada con la electricidad consumida. Cuanto más alto sea, mejor rendimiento ofrece el aparato en calefacción. La etiqueta muestra una clasificación específica para frío y otra para calor, porque un mismo modelo puede comportarse de forma diferente en cada función.

Por qué el otoño es un buen momento para usarla
La bomba de calor trabaja mejor cuando la diferencia entre la temperatura exterior y la que solicitamos dentro de casa no es demasiado grande. Por eso el otoño suele jugar a su favor.
No tiene que hacer el mismo esfuerzo para mantener el salón a 20 o 21 grados cuando en la calle hay 12 que cuando el termómetro cae varios grados bajo cero. OCU comprobó que los equipos aire-aire analizados alcanzaban valores COP de entre 4,3 y 6,6 con una temperatura exterior de 7 grados. A 2 grados, el rendimiento bajaba a valores de entre 3,1 y 4,6, todavía superiores a los de una resistencia eléctrica.
Esto convierte la bomba de calor en una buena solución para las primeras semanas frías, las mañanas frescas, las noches húmedas o las viviendas en las que solo se utiliza una habitación durante varias horas. En lugar de calentar dormitorios, pasillos y estancias vacías, se puede acondicionar únicamente la zona ocupada.
También resulta práctica en lugares con otoños suaves, como buena parte de la costa mediterránea, Andalucía o Canarias. En esas zonas, un aparato reversible bien dimensionado puede cubrir una parte considerable de las necesidades de calefacción sin instalar una caldera independiente.
Ahora bien, poner el termostato a 27 grados no hará que el salón se caliente antes. Solo obligará al equipo a seguir funcionando cuando ya podría haber alcanzado una temperatura confortable. IDAE considera suficientes unos 20 o 21 grados durante la temporada de calefacción, mientras que OCU calcula que cada grado adicional puede elevar el consumo alrededor de un 7 %.
Con un split aire-aire, suele funcionar mejor orientar las lamas hacia abajo, porque el aire caliente tiende a subir. Las puertas y ventanas deben permanecer cerradas mientras el aparato está encendido, aunque eso no significa renunciar a ventilar. La bomba de calor mueve el aire interior, pero no lo renueva.
Tampoco elimina por sí sola el origen de la humedad. Al subir la temperatura puede reducir la humedad relativa y mejorar temporalmente la sensación térmica, pero una pared con condensación, filtraciones o moho necesita ventilación, aislamiento o una reparación específica.
En una casa muy mal aislada, el equipo tendrá que compensar constantemente las pérdidas de calor. Ahí aparece una de las trampas habituales: culpar al aparato de una factura elevada cuando buena parte de la energía se está escapando por ventanas, cajones de persiana, cubiertas o paredes.
OCU estima que mejorar el aislamiento de puertas y ventanas puede reducir el consumo de calefacción hasta un 15 %. El problema es que no todas las familias pueden asumir esa inversión. La Encuesta de Condiciones de Vida del INE indica que el 34,4 % de los hogares consideraba necesarias reformas de eficiencia energética en 2025, mientras que solo el 19,5 % había realizado alguna durante los cinco años anteriores. Entre los propietarios que necesitaban obras, el 76,2 % señalaba su precio como principal obstáculo.
Cuándo no es la mejor solución y qué revisar antes de comprar
Una bomba de calor aire-aire puede quedarse corta cuando se pretende calentar muchas habitaciones con una sola unidad, la vivienda tiene grandes pérdidas térmicas o las temperaturas exteriores son extremadamente bajas durante largos periodos.
Eso no significa que deje de funcionar en cuanto llega una helada. Los modelos preparados para climas fríos pueden trabajar a temperaturas muy bajas, pero su rendimiento se reduce y pueden necesitar ciclos de desescarche para retirar el hielo de la unidad exterior. Durante esos minutos, es normal que el equipo deje de expulsar aire caliente.
El confort también es una cuestión personal. Algunas personas encuentran molesta la corriente de aire, el ruido del ventilador o la diferencia de temperatura entre la zona cercana al split y el resto de la habitación. Un sistema por suelo radiante ofrece un calor más uniforme, aunque tarda más en reaccionar y requiere otra instalación.
Antes de comprar, no conviene elegir únicamente por metros cuadrados. La potencia necesaria depende de la altura de los techos, la orientación, el aislamiento, las ventanas, la zona climática y el número de estancias. Un aparato pequeño trabajará demasiado tiempo a máxima potencia; uno sobredimensionado puede costar más, consumir innecesariamente y realizar ciclos de encendido demasiado cortos.
También hay que revisar la clase energética en calefacción, el SCOP, el nivel de ruido, la temperatura exterior mínima de funcionamiento y el estado de los filtros. IDAE recomienda limpiar estos últimos periódicamente, ya que una circulación de aire deficiente empeora el rendimiento y puede aumentar el consumo.
En un aparato de segunda mano, el precio atractivo no debe ocultar una etiqueta energética muy antigua, un consumo elevado o la ausencia de accesorios. En los equipos portátiles interesa comprobar el tubo de evacuación, el mando, las ruedas, el estado de las rejillas y si el modelo incorpora realmente modo calefacción. Que un aparato enfríe no significa automáticamente que sea reversible.
Los sistemas split fijos plantean una dificultad adicional: contienen refrigerante y deben ser instalados por profesionales habilitados. Comprar por separado una unidad interior y otra exterior sin confirmar su compatibilidad puede terminar siendo un ahorro bastante caro. OCU recuerda que la instalación de estos equipos está reservada a empresas y profesionales autorizados.
En Cash Converters puedes encontrar, según la disponibilidad, aparatos de climatización de segunda mano verificados, con tres años de garantía y 14 días de prueba. Reutilizar un equipo que todavía ofrece un buen rendimiento prolonga su vida útil y evita fabricar otro aparato antes de tiempo, pero la compra solo tiene sentido cuando su potencia y consumo encajan con la vivienda.
La mejor prueba en otoño no consiste en subir el termostato al máximo, sino en utilizar el equipo con criterio. Ajusta 20 o 21 grados, calienta únicamente la estancia que necesitas, limpia los filtros y observa cuánto tarda en alcanzar el confort. Si el aparato funciona durante horas sin conseguirlo, quizá el problema no esté en la tecnología, sino en la potencia elegida, el aislamiento o la distribución del calor.
Preguntas frecuentes sobre la bomba de calor
¿La bomba de calor consume menos que un radiador eléctrico?
Normalmente sí. Un radiador de resistencia proporciona aproximadamente una unidad de calor por cada unidad de electricidad consumida. Una bomba de calor eficiente puede entregar varias unidades de calor con ese mismo consumo eléctrico.
¿Qué temperatura conviene seleccionar en otoño?
Una temperatura de entre 20 y 21 grados suele ser suficiente para mantener el confort. Subirla mucho no calentará la habitación más rápido y aumentará el consumo.
¿Se puede dejar la bomba de calor encendida toda la noche?
Sí, siempre que el equipo esté en buen estado y se utilice una temperatura moderada. En otoño puede bastar con programarla durante las primeras horas o utilizar el modo nocturno para reducir ruido y consumo.
¿Funciona una bomba de calor cuando fuera hace mucho frío?
Sí, aunque su rendimiento disminuye a medida que baja la temperatura exterior. En zonas con heladas frecuentes conviene elegir un equipo diseñado para climas fríos y comprobar su capacidad de calefacción a bajas temperaturas.
¿Merece la pena comprar un aire acondicionado con bomba de calor de segunda mano?
Puede merecer la pena si está verificado, tiene una eficiencia razonable, incluye los accesorios necesarios y su potencia se adapta a la estancia. Un modelo muy antiguo o mal dimensionado puede consumir más y ofrecer poco confort.